Se explica como la mecánica de cómo los ríos, con mayores cargas de nitrógeno, emiten gases de efecto invernadero

El óxido nitroso (N 2 O) es un potente gas de efecto invernadero, con 300 veces la capacidad de calentamiento del dióxido de carbono. Debido a la escorrentía de fertilizantes de los campos agrícolas, una carga cada vez mayor de nitrógeno se está lavando en ríos y arroyos, donde los microbios que respiran nitrógeno descomponen parte del fertilizante en N2O, que el río libera a la atmósfera a medida que cae hacia el océano. Pero, hasta ahora, los científicos no han tenido una idea clara de cómo funciona el proceso, qué fracción de la escorrentía termina como N2O o qué pasos se podrían tomar para mitigar las emisiones de N2O. "Los seres humanos están alterando fundamentalmente el ciclo del nitrógeno", dice Matthew Winnick, único autor…

0 comentarios