Una metasuperficie hecha de nanocables de trisulfuro de arsénico (amarillo) transmite una frecuencia de infrarrojo cercano entrante (rojo), así como su frecuencia ultravioleta de tercer armónico (violeta), que normalmente sería absorbida por el material. Crédito: Universidad de Duke
Una metasuperficie hecha de nanocables de trisulfuro de arsénico (amarillo) transmite una frecuencia de infrarrojo cercano entrante (rojo), así como su frecuencia ultravioleta de tercer armónico (violeta), que normalmente sería absorbida por el material. Crédito: Universidad de Duke

La física abre los vidrios de calcogenuro a aplicaciones en longitudes de onda visibles y ultravioleta.

Los ingenieros eléctricos de la Universidad de Duke han descubierto que cambiar la forma física de una clase de materiales comúnmente utilizados en electrónica y fotónica de infrarrojo cercano y medio (vidrios de calcogenuro) puede extender su uso a las partes visible y ultravioleta del espectro electromagnético.  Las gafas de calcogenuro, que ya se utilizan comercialmente en detectores, lentes y fibras ópticas, pueden encontrar ahora un hogar en aplicaciones tales como comunicaciones subacuáticas, monitoreo ambiental e imágenes biológicas. Los resultados se publicaron en la revista Nature Communications . Como su nombre lo indica, los vidrios de calcogenuro contienen uno o más calcógenos, elementos químicos como azufre, selenio y telurio.  Pero hay un miembro de la familia que dejan fuera: el oxígeno.  Sus propiedades materiales los convierten en…

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Aisladores ópticos en chip para longitudes de onda de 780 nm y 1550 nm, fabricados en niobato de litio en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign. Crédito: Ogulcan Orsel
Aisladores ópticos en chip para longitudes de onda de 780 nm y 1550 nm, fabricados en niobato de litio en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign. Crédito: Ogulcan Orsel

El nuevo chip fotónico para aislar la luz puede ser clave para miniaturizar la tecnología cuántica

La luz ofrece una forma insustituible de interactuar con nuestro universo. Puede viajar a través de distancias galácticas y chocar con nuestra atmósfera, creando una lluvia de partículas que cuentan una historia de eventos astronómicos pasados. Aquí en la tierra, controlar la luz nos permite enviar datos de un lado del planeta al otro. Dada su amplia utilidad, no es de extrañar que la luz juega un papel fundamental para que aplicaciones de información cuántica siglo 21. Por ejemplo, los científicos usan luz láser para controlar con precisión los átomos, convirtiéndolos en medidas ultrasensibles de tiempo, aceleración e incluso gravedad. Actualmente, esta tecnología cuántica temprana está limitada por el tamaño: los sistemas de última generación no cabrían en la mesa de un comedor, y mucho…

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